Decíamos esas palabras despreocupadamente. Sí, eran palabras
tenían un significado profundo, todos lo sabíamos, pero eran usadas con mucha
frecuencia. No las sacralizábamos ni nada parecido. Y de repente, aquella tarde
tan fría se materializaron en el aire, y todos los que miramos hacia arriba
vimos esas palabras escritas, como nubes, pero mucho más sólidas. Y poco tiempo
después de haber aparecido comenzaron a caer:
Nadie entendió que pasaba cuando la Comprensión les tapó
toda la luz.
La Eternidad destrozó en un instante varios monumentos
históricos.
La Integración provocó muchos daños en un barrio residencial
muy exclusivo.
Todo el peso de la Justicia cayó sobre el centro de la
ciudad.
Cientos de adolescentes que presenciaban un concierto
murieron por Amor.
Una multitud se quedo quieta y en silencio por Respeto.
La Tolerancia se dividió en el aire y cayó sobre los
extremos este y oeste de la ciudad.
La Libertad despojó a muchos de todo lo que tenían.
La Dignidad no mató a nadie; afortunadamente apareció a ras
del suelo.
La Sinceridad y la Honestidad destruyeron muchas fachadas.
Muchos sueños terminaron al chocar la Inocencia contra el
suelo.
La Igualdad se demoró un poco y cayó sobre una zona que no
había sido afectada.
La caída de la Confianza provocó grandes destrozos en las
redes de comunicación.
El edificio central de una multinacional quedo reducido a
polvo por Humildad.
Pero nada hizo más daño que la Verdad.
Los sobrevivientes incrédulos, aturdidos, conmocionados,
tratamos de auxiliar a los heridos.
Cuando empezábamos a reorganizarnos, alguien volvió a mirar
al cielo y vio que llegar a los Tópicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario